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¿Cómo hacer cianotipia en casa?

By 12 enero, 2019Fotografía

Tanto si conoces esta técnica como si es la primera vez que escuchas hablar de ella, te traemos un post explicativo para que puedas desarrollarla con muy bajo coste y de la forma más sencilla. Comencemos paso a paso:

¿Qué es la cianotipia?

La cianotipia es una técnica a caballo entre la fotografía y el diseño que permite por un módico precio crear copias de imágenes de una forma sencilla y muy interesante a nivel creativo.

Historia de la cianotipia.

Este proceso fue inventado en 1842 por John Herchel. Descubre que mezclando Nitrato de armonio y hierro (8%) y Ferrocianuro de potasio (20%) obtiene una solución fotosensible. Con esto, comienza a utilizar imágenes en negativo para conseguir una copia en positivo por contacto directo.

Sabiendo esto, Anna Atkins fue la persona que lo puso en práctica. Tanto es así, que está considerada la primera fotógrafa. Ella era botánica y en un solo año, ya en 1843 publicó un libro que sirve como inventario de algas British Algae.

¿Para qué se utiliza?

En un primer momento, su aplicación era como copia directa de un negativo o de un objeto politizando la imagen en una superficie con dicha solución fotosensible. Esto, dio lugar a que lo utilizaran los arquitectos para copiar planos. Al tener que entrar la superficie en contacto directo con el agua, no era una gran solución para crear copias en papel. A partir de ahí, se comenzó a utilizar con finalidades artísticas, que es realmente su principal función hoy en día.

La versatilidad de esta técnica, permite que la utilicen diferentes disciplinas artísticas, combinándolas para conseguir obras originales y muy interesantes en este característico azul Prusia. Podemos encontrar cianotipia en fotografía, diseño, diseño gráfico e incluso mezcla de diferentes técnicas. Otra opción, es trabajar directamente sobre el acetato creando diseños sobre él. Por todas estas caracteristicas que presenta encontramos que actualmente se utiliza sobre todo en en arte. Si tienes curiosidad, echa un ojo a las siguientes cuentas de Instagram:

@blau.cianotipia

@rai_deweerdt

¿Qué materiales necesitamos?

Los materiales necesarios para realizar cianotipias son muy sencillos y fáciles de encontrar:

  • Compuestos químicos: Citrato férrico amoniacal verde y ferricianuro potásico rojo. Puedes comprarlos por internet o en tiendas de bellas artes. En Málaga, en La Ecomónica. Por internet, en Manuel Riesgo.
  • Agua destilada
  • Guantes de nitrilo
  • Báscula en gramos
  • Cuenco para preparar la mezcla
  • Dos jeringuillas (opcional)
  • Tres botes opacos
  • Brochas o esponjas
  • Negativos, transparencias invertidas, flores, objetos 2D y 3D…
  • Soporte a emulsionar: papel, tela, madera…
  • Cubeta o barreño para lavar
  • Cuerda y pinzas para tender
  • Un marco de fotografía
  • Pinzas de sujeción (recomendable)
  • Agua oxigenada (opcional)

Preparación de la técnica.

A pesar de existir diferentes fórmulas para realizar cianotipias, la más común y que ha permanecido más tiempo en la historia debido a su sencillez es la siguiente:

SOLUCIÓN A

Citrato férrico amoniacal verde, 25gr.

Agua destilada, 100ml.

SOLUCIÓN B

Ferrocianuro potasio rojo, 10gr

Agua destilada, 100ml

La solución A y B serán preparadas en botes opacos separados y etiquetados correctamente. Estos dos químicos no deben entrar en contacto hasta el momento en el que vayamos a emulsionar los soportes, debido a que así se conservan muchísimo más tiempo.

Para realizar la mezcla final que utilizaremos solo tenemos que mezclar la solución A y la B a partes iguales en un bote opaco nuevo, pudiendo usarse las jeringuillas para menor cantidad si fuera necesario. Esta mezcla de ambas durará muchísimo menos que la solución A y B por separado, es por eso que solo debemos realizarla cuando vayamos a trabajar los soportes. Normalmente las mezclas A y B duran alrededor de un año preparadas y conservadas separadas en sitios sin luz.

Todo este proceso de preparación es recomendable hacerlo con luz tenue o de laboratorio, en un sitio bien ventilado y usando protección, siendo el uso de guantes siempre necesario.

Eligiendo el negativo perfecto.

Al ser una técnica que funciona por contacto directo y donde unos químicos reaccionan ante la luz, la imagen que obtendremos será en negativo. Es por este motivo por el que normalmente se parten de imágenes en negativo, para así obtener una copia final en positivo.

Nuestro negativo perfecto será en blanco y negro y contrastado. Utilizando esta combinación obtendremos imágenes muy claras y bien definidas.

Lo recomendable es utilizar negativos químicos originales, debido a que nos dará la máxima calidad posible. Sin embargo, a no ser que disparemos imágenes en gran formato no podremos conseguir copias de demasiado tamaño. Es por ello que también podemos imprimir nuestros propios “negativos” en papel transparencia o acetato. Tanto en papelerías como en reprografías nos pueden hacer estas impresiones por un precio muy reducido. Una cosa a tener en cuenta es la calidad de la propia transparencia, ya que si elegimos un papel transparente con textura, nuestra cianotipia reflejará esa textura.

También podemos utilizar objetos con volumen como flores, muñecos, llaves… Para este caso solo hay que tener en cuenta que estos objetos pueden reflejar sombra que se verá en nuestra copia.

Emulsión del soporte.

Esta técnica se puede llevar a cabo en muchísimos soportes, sin embargo, es recomendable utilizar soportes porosos para que se empapen de la emulsión o crear nosotros mismos una capa previa con gelatina. Nuestra recomendación será siempre usar papel de acuarelas de gramaje grueso o telas de algodón.

Para emulsionar nuestro soporte solo necesitamos extender la mezcla con una brocha o esponja de la forma que queramos. Las brochas serán nuestras herramientas creativas para crear todo tipo de diseños finales, ya que cada una nos dará una pincelada diferente. Debido a que los compuestos de la cianotipia reaccionan con el metal, es necesario utilizar brochas o esponjas que no lo contengan. Para este caso, tenemos las brochas japonesas hake, perfectas para este tipo de técnica.

Es muy importante expandir la mezcla de forma uniforme para no provocar excesos de líquidos. Otra cosa importante a tener en cuenta es intentar evitar frotar el papel, si es que nos hemos decantado por este soporte, debido a que podemos estropearlo. Dependiendo de la porosidad del soporte necesitaremos más capas o menos. En cuanto estemos satisfechos del resultado debemos dejar secar los papeles al aire libre en un sitio donde no entre la luz o acelerar el proceso con un secador.

Este proceso de emulsión del papel es recomendable hacerlo con una pequeña luz tenue o luz roja de laboratorio, debido a que el químico se vela ante la luz.

Exposición.

Una vez seco nuestros papeles emulsionados, tan solo tendremos que colocar encima nuestros negativos o transparencias invertidas. Para que no se muevan durante el tiempo de exposición utilizaremos un marco de fotografía, en el cual colocaremos nuestro papel y negativo. Es recomendable utilizar pinzas de sujeción fuertes si vamos a usar objetos con volumen, para aplanarlos lo máximo posible.

La exposición puede realizarse con luz natural del sol o con una lámpara ultravioleta. Hay que tener en cuenta que la luz del sol hará que nuestras cianotipias se expongan antes, pero pueden causar ciertas uniformidades debido al aspecto cambiante de la misma. Utilizando una lámpara ultravioleta alargaremos el proceso de exposición, pero reduciremos notablemente esas uniformidades de exposición. Normalmente el tiempo de exposición para un papel de acuarelas a una hora máxima de sol son unos 5 minutos.

Una cosa a tener en cuenta es el calor. Tanto si utilizamos la luz del sol como una externa, tendremos que tener cuidado con la emisión excesiva de calor debido a que esto restaría calidad y color a la copia final.

Revelado y acabado final.

Sabremos que nuestra cianotipia está lista cuando se torna de un amarillo verdoso a un gris azulado apagado.

Para revelar la cianotipia, tendremos que lavarla varias veces en una cubeta o barreño con agua. Es recomendable agitar la cubeta en vez de frotar la propia cianotipia, ya que podríamos arriesgarnos a perderla o a romper el soporte. Si estamos utilizando papel, hay que tener cuidado con que no sea muy fino ni se desintegre al mojarse.

El estado natural de la cianotipia es un azul prusia intenso. Sin embargo, este color se va adquiriendo con el tiempo. Para acelerar su color original, tan solo deberemos echar un poco de agua oxigenada en el último baño de agua que hagamos. En el momento de meter la copia notaremos un gran cambio en su color.

Una vez eliminado todo los restos amarillos y sacado el azul característico secaremos nuestra cianotipia al aire libre, para ello podremos usar unas cuerdas y pinzas a modo de tendedero o secarla horizontalmente sobre una superficie.

La cianotipia es una técnica barata, fácil y perfecta para el verano. Gracias a ella podremos conseguir copias muy creativas y únicas. Si te atreves a experimentar con ella, ¡no dudes en etiquetarnos para conocer tus trabajos!

 

Karanva Kurnikova

Author Karanva Kurnikova

Negativamente positiva. Cambio más de cámara que de bragas y a veces me creo directora de fotografía.

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